Con esta entrada TODO PEGASO vamos a incorporar al blog un nuevo tipo de entrada para representar vehículos de una
marca determinada sin tener en cuenta la gama, la época u otro motivo de clasificación.
En el dibujo de la derecha representamos un 1086/54 que todavía se conserva, que pertenece a un transportista baezano. Es una de las últimas unidades con cabina fija, ya que se matriculó en el año 1978, cuando estaba a punto de salir al mercado la gama de rígidos con la nueva cabina abatible. Como corresponde a la denominación 54, el eje motriz (modelo 4730) está equipado con reducción epicicloidal en el cubo de las ruedas. Un detalle que llama la atención es el balancín de la suspensión trasera, que pertenece al tipo montado en la gama más moderna.
Originalmente este camión fue carrozado con una caja comercial fija. Posteriormente, se transformó con la incorporación de un equipo basculante de Volquetes Roca de Albacete y con varias modificaciones de la caja (marquesina, suplementos) y que fue recortada en unos 40 cm, como se puede adivinar observando la cartola trasera.
Este cuatro ejes estuvo activo hasta el año 2005 y como basculante estaba dedicado al transporte de graneles (productos agrícolas,
áridos, escombros...) e incluso, con una cisterna montada en la caja, al transporte de alpechín.
Pegaso 2180/51 CATISA
Este conjunto formado por una tractora Pegaso 2180/51 y un semirremolque cisterna para el transporte de gases (en estado líquido)
pertenecía a la flota de CATISA (Coromina Agefto Tikko S.A.), una empresa con sede en Barcelona especializada en la producción
y distribución de estos productos químicos. Contaba con una treintena de camiones. En los años 80 del siglo pasado fue absorbida por
la firma Carburos Metálicos, la cual a su vez forma parte del grupo norteamericano Air Products desde el año 1995.
Aunque en el dibujo la tractora aparece con su motor de 260 CV y el cambio Pegaso de 8 velocidades, posteriormente se le adaptó el
motor de 310 CV y el cambio ZF de 16 marchas de un "Bocanegra". También se equipó con un asiento con suspensión neumática y
ballestas parabólicas procedentes de un Pegaso Tecno. Estas transformaciones eran bastante frecuentes en nuestro país en otras
épocas, ya que se procuraba que la vida útil de un camión fuese bastante más prolongada de lo que es habitual hoy en día.
En el chasis Fruehauf del semirremolque, de dos ejes y llantas de artillería, se puede observar el ralentizador (freno eléctrico)
colgado en el bastidor, con su árbol de transmisión hasta el primer eje. Era la configuración más frecuente con estos ralentizadores
colgados, aunque en algunas ocasiones en semirremolque con voladizo trasero suficiente, el freno eléctrico se colocaba detrás del
segundo eje, con su correspondiente árbol de transmisión.